Mateo no necesita ningún curso, allá donde vaya siempre encuentra algo creativo que hacer... como pintar en suelo con tizas.


Y Miguel, como buen hermano pequeño, enseguida se puso a imitarle...

Quedó tan contento con su obra de arte que fue a presumir donde estaba Mar y otras amiguitas del cole:
"Puez yo he hacido un pajaro preciozo".
A Mar no pareció impresionarle demasiado...

Y mientras, David, al que de momento las tizas sólo le interesan si es para comérselas (y ya había merendado), se dedicó a pasear por el parque saludando a todo el mundo con su "¡Holla!" (tan sociable, él...). O se subía al balancín...

... o se quedaba espatarrado en el suelo esperando ver como se tiraban los demás del tobogán (por coger ideas...).

¿Y qué mejor forma de terminar un día movidito que con un relajante bañito caliente? (Relajante... y demasiado prolongado, por lo que se ve!).

Y ahora por fin se relajan papi y mami... al menos un ratito, antes de ponerme a estudiar como loca, a ver si consigo terminar los trabajos que tengo que entregar esta semana!!! Me espera una laaaaaaarga noche...
A ti creatividad no te falta, te lo aseguro!!!! Estoy hiper mega encantada de tenerte en el curso y sé que Isabel también. Un abrazo, guapísima. Y enhorabuena por estas fotos, me encantan! La primera de Mateo es una maravilla.
ResponderEliminarQué graciosos estos pekes tuyos! Me remito al comentario en flickr sobre tu "falta" de creatividad...
ResponderEliminarAy qué ganas de ver a mi peke gateando por el parque otra vez!!! Mira el David qué cachondo!! jajaja!
(Me matan tus comentarios)