Son cosas de ser niño. Tú le dices a dos niños de 3 años que por favor lleven un taburete a la cocina... y son taaaaaan obedientes que se pelean por ver quien lo lleva. Y lo típico: yo te empujo, tú me empujas, yo te suelto un bofetón, tú me arañas en la cara... No podía terminar de otra manera...

Y al rato tan amigos... Una tirita de Caillou y como nuevo...
Nos espera un día piscinero-fotográfico que se prolongará hasta bien entrada la noche... No nos esperéis despiertos!