Y mis hijos, que son muy modernos, siempre están dispuestos a echarme una mano para "customizar" mis cosas...

Si, señores, es lo que tiene el Mac, tan mono, tan BLANCO él, como un folio... y si ya has pintarrajeado el folio que te dio mamá con todos los colorines que tenías a mano, pero sigues con inspiración artística... ¿por qué vas a parar? ¡Pues pintamos el Mac, que quedará monísimo!!...
Y claro, le vas a echar la bronca, y te pone esta carita... (cera en mano, por si necesitaba más pruebas!)...

Y por si aún dudabas que había sido él, te lo confiesa abiertamente: "A pintaaaaaaaa".

En fin, no hay que poner límites a la creatividad de los niños... Después de la cena y el pijama, para remediarlo, va como un niño obediente él solito a cepillarse los dientes, en plan "Vale, mami, ya lo pillo, mejor me voy a la cama...".

"¿A que nunca has visto unos dientes tan limpios, mami?"...

No, hijo, no, casi tan blancos como mi Mac... antes...


