
Y por la tarde, el gusto de poder parar el coche donde me apetezca para hacer fotos a gusto, aunque sea 10 minutitos...

Es un sol que no calienta... pero esa luz le recarga las pilas a una para varios días...

Si encima mañana es viernes y me espera una queridísima visita Flickera gallega... ¿qué más puedo pedir?? Ah, sí, otro ratito de mantita y acurrucamiento en el sofá como el de ayer (todo es coger malos vicios...).
Me disculpen ustedes de nuevo...
:-)





