
...o persiguiéndome por casa para enseñarme sus muchos tesoros ("¿Por qué no les haces una foto a mis pulseras, mami?")...

... o haciendo obras de arte con todo el esfuerzo que ello requiere (lengua fuera, por supuesto!).

Hoy mis artistas decoraron la casa con sus dibujos de dinosaurios, "para los invitados", que no eran otros que Yoli y Nico, dos amigos flickeros gallegos, y Deby, "nuestra hija adoptiva", como dice ella. Lo pasamos genial con el Twister que nos trajeron (fotos censuradas, esas posturas ni son buenas para el cuerpo ni adecuadas para visionado público! jajaja), o jugando al escondite con David (más grande en Flickr).

Ya que no había indicios de siesta, decidimos aprovechar la luz y nos fuimos a la Aldehuela, que estaba preciosa con tantas hojas caídas. Lo primero, una paradita a beber agua...

... y luego a por las hojas!

David en un principio no sabía muy bien que hacer con ellas, pero enseguida se animó.

Encima esta vez llevamos unos cuantos pomperos y lo pasamos en grande haciendo pompas (ellos) y afotando como locos (nosotros).

David, que no dominaba el arte del soplido, se dedicó a disfrutar siendo el blanco de todas las pompas que hacían sus hermanos. Así acabó, con el pelo lleno de jabón... pero lo bien que lo pasó!

Explotarlas era la mar de divertido, y se lo estaba pasando tan bien que ni pareció darse cuenta de que había no una, sino cuatro cámaras enfocándole constantemente (o será que está acostumbrado...).

Son una gozada las pompas, y más en un día como hoy, con esa luz... ¡La de fotos que hemos hecho!

Mateo ha ido perfeccionando la técnica y cada vez las hacía más grandes.

Y David por más que lo intentaba no conseguía sacar ni una sola pompa... pero por empeño que no fuera!

EL estado en que llegaron a casa os lo podéis imaginar. Ellos a la ducha, y las cazadoras a la lavadora... y no hizo falta jabón ni detergente, con todo lo que ya llevaban encima!

David no pierde oportunidad de jugar al escondite siempre que puede (y los sustos que me da a veces cuando no lo encuentro!).

Así que ha sido un día completito, que terminó con una cena y una buena charla con amigos. Creo que poco más se puede pedir para un sábado cualquiera!

Muchísimas gracias por la visita, chicos, ha sido todo un placer!








































