
Y me encanta su forma de pensar. Nada de "Vaya rollo, otra vez es lunes". Mateo y Miguel me preguntan cada día: "¿Y hoy qué vamos a hacer?"... No entienden de rutina, cada día es una posibilidad nueva de hacer algo diferente, y por eso se levantan cada día con la misma ilusión, con nuevos planes, con un "tengo una idea buenísima para hoy" (dice Mateo)...
¡Cuánto tendríamos que aprender de ellos!!
Y que lo digas!!!!!!
ResponderEliminarAdoro cuando Antonio me pregunta cada día qué vamos a hacer... y cuando le digo que tengo una sorpresa... ainsssssssss me lo como!
Un besote!!!! Ya queda menosssss
Me has quitado de la boca esa última frase. Creo que lo mejor de tener niños cerca (sean los tuyos o "prestados") es esa frescura con la que impregnan todo. Nos traen de vuelta cosas que habíamos olvidado cuando dejamos de ser niños. Y que no deberíamos abandonar... porque si todos conserváramos un poco más de ese espíritu infantil cuando crecemos el mundo sería muchísimo más hermoso.
ResponderEliminary mas si estan de vacaciones jeje
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